miércoles, 18 de noviembre de 2009

Periplo Alemán

El fin de semana pasado estuve en Alemania. Como Irlanda se queda pequeño, pues me dedico a ir a otros países. Hay que aprovechar que se tienen amigos en el extranjero para visitar todo lo que se pueda.

El viaje se inició la noche del miércoles al jueves. Salimos de casa a las 2 de la mañana para coger el autobús a Dublín, que hay que tener ganas a esas horas. De allí a Frankfurt Hahn. Después, autobús a Colonia, donde aprovechamos para dar una breve visita a la ciudad. Tiene una catedral enorme, la verdad que es muy chula e impresiona por sus grandes dimensiones. Eso sí, un poco sucia está. No tiene mucho más de interés pero siempre está bien dar una vuelta y visitar el río. Sí, me encantan los ríos y siempre voy a verlos en cualquier ciudad que estoy.

Cuando empezó a oscurecer, a las 5, nos cogimos el tren hacia Aachen. Llegamos allí y nos recibió Josemi, nuestro anfitrión. Fuimos a casa, pero no había tiempo para descansar, había que ir a un bar a tomarse una weizen, cerveza de trigo. Y conocer a una chica alemana para que practicase español con nosotros, ya que de alemán no tengo ni idea, aunque me gustaría aprender. Que alguna palabra he aprendido en este viaje. Por algo se empieza.

Nos fuimos a cenar un kebab (típico alemán por supuesto, jaja) y después un cóctel. Más tarde fuimos de botellón a Ponttor, que es una entrada a la ciudad amurallada de tiempos lejanos. Y para terminar la noche a una discoteca donde había fiesta Erasmus. Por supuesto, la gran mayoría de ellos españoles.

Por fin se terminó el primer día, que después de no haber dormido nada apetecía dormir.

El viernes nos fuimos a Monschau, un pequeño pueblecito entre las montañas, que tiene un pequeño castillete y las casas están bastante cuidadas, así que es un pueblo bonito.

Por la noche, después de haber descansado tocaba una buena juerga. Así que después de cenar, quedamos en el garaje de unos vecinos a tomar algo, todos españoles, por supuesto. Buenos cubatas de Jägermeister con coca cola. Acabamos bastante tarde y ya no nos dejaron entrar a ninguna discoteca. Así que nos tomamos un caldo de pollo a las 5 de la mañana, que por lo visto es la tradición que tienen los españoles por esas tierras.

Después de dormir casi todo el día del sábado, nos levantamos a comer y visitamos Aachen. Tiene un casco histórico bastante chulo, con edificios bastante chulos. Además amenizados por las leyendas de la ciudad contadas por Josemi. Al parecer, estos alemanes son más listos que el diablo. Lo que no consigan ellos, no lo consigue nadie.

Por la noche no apetecía mucho salir de juerga, ya que al día siguiente íbamos a Maastricht, pero aún así llegamos a casa a las 3 de la mañana. Te pones a charrar un rato y se te hacen las mil.

El domingo y último día, después de haber dormido sólo 6 horas, nos pusimos en marcha para ir a Maastricht, que aunque sea Holanda, está al lado de Aachen. Otra ciudad bastante chula, con un casco histórico con edificios y murallas muy bonitas. Además de comernos un gofre donde meten barritas de chocolate dentro, luego lo calientan y el chocolate se derrite. ¡¡¡Es la vida!!! Palabras textuales de Josemi.

Y con esto se acabó el viaje por Alemania. Sólo quedaba un regreso de 13 horas en mitad de la noche, sin poder dormir bien. Así que al llegar a casa a Galway a las 12 del medio día, lo mejor que se podía hacer era irse a dormir un rato.

Ha sido una bonita escapada y muy bien organizada por el anfitrión.


5 comentarios:

  1. Moal el vajecito.....aunque la ultima foto de josemi...juas...que se habia inyectado?????

    PD: aprovechando que esto no lo lee nadie indecente, te dire que en colonia esta uno, si no el mayor, de los mas grandes prostibulos de europa...

    PPD:no voy a ir a verte :( que se ah puesto muy caro y necesito ahorrar para comprame un portatil, ya que se me acaba de romper el mio...ya me jode

    PPD: cuidate y disfruta

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  2. Los gofres holandeses, que llevan droga, está claro.

    Será que aprovechas que no lo lee ni dios, jaja. Pues no pasé por los prostíbulos. Eso sí, pasamos por una calle un poco gay.

    Ya te vale, yo sin hacer nada ese fin de semana por esperarte y me quedo colgado...

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  3. jaja!!! pos mi gofre no tenía nada dentro aparte de xocolate, del de comer ehhh!!!.

    Me ha gustado el resumen resumido del viaje, porque las 13 horas de vuelta se hicieron largas de cojones.

    Te ha faltado añadir los cubatas de vozka de búfalo, que no dejan mucha resaca, eso es wueno.

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  4. Fue un placer recibiros en este mi nuevo hogar. Siempre gusta que visiten a uno y mejor si es gente así, y más aún si lo pasas bien, como fue el caso. Tengo que aclarar que aunque no lo parezca los gofres no estaban dopados ni nos habíamos dopado previamente, pero es que esos gofres ¡son la vida!
    Ahora César ya os puede convencer de lo bien que se pasa visitándome. Así que ya sabéis, si podéis y queréis (ay esos ordenadores), aquí os espero.

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  5. Me recuerda al viaje que hice yo. Pero es que con un anfitrión tan bueno el viaje no puede salir mal... :)

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