lunes, 28 de diciembre de 2009

Valoración del año

Estando el año a punto de finalizar, la gente suele pensar en lo que le ha aportado el año que está a punto de acabar y lo que espera para el siguiente. Y para ser original, lo voy a hacer yo también.

Desde que empezó el 2009 empecé a viajar sin parar. Recibí el año nuevo desde Orihuela, un pequeño pueblo de Teruel, que a pesar de ir sólo tres personas, nos lo pasamos muy bien, e hicimos una gran cena, una de las mejores cenas de Nochevieja que he tenido.

Luego vinieron los exámenes de febrero, por lo que mucho no se podía hacer. Fueron unas semanas agobiantes, pero por primera vez en lo que llevo de carrera, conseguí aprobar todo sin dejarme nada para septiembre. Vale que muchas asignaturas eran optativas, pero se mezclaban con las de cuarto que son duras y había que aprobar todo.

Nada más acabar visité con Ritxi el monasterio de Piedra. La última vez que fui debió ser con el colegio con 10 años o así.

A finales de febrero asistí a la representación de la guerra de la Independencia contra los franceses. Fue impresionante ver a tanta gente vestida de época y ver los cañones disparando con el estruendo que hacían.

Para la cincomarzada intenté esquiar, pero últimamente la suerte no me acompaña en lo referido a este tema y siempre hace muy mal tiempo, por lo que llevo tres años sin poder ir a las pistas.

Vinieron las fiestas. Un gran San Pepe en el parque de atracciones montándonos en todos los sitios, llenándonos de agua y por la tarde disfrutando de los conciertos.

Al día siguiente probamos el paintball, que yo nunca había ido. Fue entretenido a pesar de todos los moratones con los que salimos. Hay gente que se tiene que moderar un poco con estas cosas, que no estamos en una guerra de verdad.

Por primera vez, asistía a una marcha cicloturista. Se realizó por los Monegros, desde el municipio de Monegrillo. Todo el mundo pensamos que todo es desierto y no hay mucho que apreciar, pero la verdad que fue un recorrido muy bonito con muchas subidas y bajadas, donde desde lo alto se podía apreciar una bella estampa de los Pirineos.

Desde siempre me había gustado el atletismo y aprovechando que este año empecé a hacer mucho deporte, yendo en bici y saliendo a correr, me apunte a dos carreras, de 5 y 10 kilómetros. Nunca había participado en ninguna, y me gustó muchísimo, ya que también se aprende a regular el ritmo corriendo para no tener que parar. Y siempre hace ilusión tener una marca oficial.

Volvieron los exámenes, esta vez en Junio. A pesar de tener mucha presión por querer acabar mis últimas asignaturas, lo llevé bastante más relajado de lo que lo había llevado siempre, y volví a aprobar todas. Me quedé limpio para septiembre y pensando en que sólo me quedaba ya el proyecto.

Nada más acabar exámenes y sin saber aún todas las notas, me fui con Álex a Worthing, una pequeña ciudad que hay en la costa de Inglaterra al sur de Londres. Fue un mes mejorando el inglés en el curso que hice allí, donde conocí a gente maravillosa y que se convirtieron en buenos amigos. También visité sitios a los que me hacía mucha ilusión visitar, como Stonehenge y Oxford.

Cuando volví de Inglaterra, preparé un viaje con mi tío por el Camino del Cid, para hacerlo en bicicleta. Fueron cinco días, con muchísimo calor por los campos de Castilla, desde Burgos hasta Arcos de Jalón. Una experiencia dura, haciendo 75 km por día, pero una bonita forma de hacer turismo.

Luego estuve unos días en mi pueblo descansando de no haber parado en todo el verano.

Y al poco de volver a Zaragoza, empecé mi experiencia Erasmus desde el 1 de Septiembre. Otro lugar donde conocí a mucha gente y donde me lo pasé bastante bien, a pesar de no haber hecho el proyecto, que era mi objetivo.

Al volver, después de hacer una pequeña parada para visitar Madrid, volví a Zaragoza, donde he vuelto a ver a muchísimos de mis amigos y a mi familia y me lo he pasado genial estos días. Ahora ya de vuelta a la rutina de Zaragoza.

Como valoración, leyendo todo esto, puedo decir sin ninguna duda que ha sido el mejor año de mi vida, a pesar de que lo empecé estando en un estado de ánimo muy malo. Pero no hay nada como proponerse cosas y hacerlas, es la mejor forma de ser feliz. He hecho montones de cosas nuevas, con buenísimas experiencias.

Y para el año que viene, ya tengo planeados varios viajes y cosas por hacer, para no perder la costumbre.

El primero es a Barcelona a ver un concierto de los Dropkick Murphys.

Más adelante para la cincomarzada se planea un viaje a Salamanca.

En junio tengo entradas para ir a Alemania al Rock am Ring con Josemi.

Y en julio está pensado ir unos días a los Alpes para ver el Tour de Francia.

Y para enumerar los objetivos propuestos:

1º: Acabar el proyecto y por ende la carrera, y que sea antes de verano.

2º Realizar todos los viajes anteriormente nombrados y salen más pues mejor.

3º: Encontrar un buen trabajo.

4º: Correr una media maratón.

5º: Apuntarme a la Calcenada, 104 km de recorrido rompepiernas en bicicleta.

6º: Ir a esquiar de una vez, después de 3 años.

7º: Echarme novia. Jajaja. Bueno, casi mejor que no, que como se puede leer en mi experiencia de este año, se está muy bien sólo, aunque se echen de menos algunas cosas. Tienen un precio muy caro.

Esperemos que se pueda cumplir todo lo que tengo en mente y que sea otro gran año de mi vida. Y os deseo que vuestro año sea también muy bueno.

1 comentario:

  1. Normal, si empezaste el año en un pueblecillo perdido de Teruel no podía salir mal la cosa.

    ResponderEliminar